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CENU documental Alomà

En el nou ordre de coses establert, va ésser el problema de la Cultura al qual es va dedicar el màxim esforç, per entendre que és de totes l’obra més important a realitzar.

De res no serviria tota transformació, per radical que fos, si abans no endeguéssim la mentalitat dels homes, que és la veritable revolució. Tot això es va portant a terme a malgrat de la cruesa de la guerra i de la manca d’elements amb què comptem.

Tot el contrari del que fan els bàrbars del feixisme, que amb el que s’ensanyen precisament és tot que caigui del signe del progrés, com ho demostra el fet de bombardejar els museus i les escoles, tot assassinant els nostres infants, per què en ells està encarnat aqueix demà esplendorós que en part ja es beslluma.

Josep Alomà

El deure dels pares

Llibertat, 10 d’abril de 1937

 
 

Josep Alomà, Conseller de Cultura i tinent d’alcalde

“Donde más se puede constatar el drama de la guerra que estamos viviendo es en esta caravana de niños llegados de los diversos frentes de combate a Cataluña.

Los niños que, por su condición de tales, viven ajenos a las preocupaciones que agitan a la humanidad se ven sorprendidos en su mundo infantil lleno de ilusiones, esperanzas y alegrías; sus alegres juegos se ven detenidos por el estruendo de la guerra que con su fuego mortífero trunca su vida. Las balas siegan la vida de sus padres, hermanos y compañeros de juegos que están ignorantes de lo que ocurre a su alrededor, sin que comprendan el porqué de tanta maldad y de tanta injusticia.

El tronar de los cañones, los obuses que estallan, los aviones que con ruido infernal van a sembrar el terror y la muerte. Todo este cúmulo de hechos y de cosas sobrecogen de espanto el alma infantil que no sabe explicarse ni comprender lo que ocurre a su alrededor.

Junto a todo esto ve como el padre, la propia madre, el hermano, están animados de una agitación febril; que van y vuelven sin decir nada: de tanto en tanto ven que alguien llora y se lamenta y maldice por lo bajo… En la calle una serie de contrastes impresionan su espíritu… las canciones excitantes, canciones bélicas alusivas a las luchas que se desarrollan por una parte, por otra gritos de espanto, carreras, rostros abatidos que reflejan toda la intensidad del dolor que les causa Toda esta gama de cosas y de acontecimientos dejan al niño perplejo y abatido.

El niño se ve abandonado a su suerte y es entonces cuando él da libre curso a su imaginación, imitando lo que hacen los mayores y que, por desgracia, no es siempre lo mejor. Según el temperamento, el ambiente en que ha vivido el niño se comporta, de ahí nace este estado de sobreexcitación de que todos los niños están impregnados y que nosotros llamanos indisciplina. Este estado de alteración psicológica que aqueja a estos niños, lo observamos en todos los que debido a las actuales circunstancias han tenido que dejar de asistir a los centros de enseñanza y que no han tenido quien se preocupe de ellos guiàndolos y encauzando su natural energía en actividades propias de ellos.

Los niños que se ven arrancados y separados del lado de sus padres, hermanos y familiares y llevados a manos extrañas, a otros lugares desconocidos para ellos de donde han vivido, lo consideran como cosa propia, tienen que echar de menos todas estas cosas que es algo ligado a su vida y que dificilmente verán suplido, ya que continuamente lea acompañará la nostalgia de los lugares para ellos queridos. Trágica infancia la de esos niños que son lanzados por los vaivenes de esta guerra que han desencadenado las hordas fascistas a rumbos casi desconocidos, alejados de todo cariño familiar, en la edad que más precisan del cariño materno que los consuele y guíe con sus consejos por el enmarañado camino de la vida.

Toda la vida llevarán gravada en su mente el recuerdo desagradable de las trágicas horas vividas por la crueldad de está guerra que ensangrienta el suelo de España.

Hay que salvar de la tragedia la infancia actual. Mucho se ha hecho y se viene haciendo para ayudar a los niños llegados de los diversos frentes. Todo cuando hagamos será poco para hacerles olvidar los horrores de la guerra. Hay que procurar que no echen de menos el cariño de sus padres haciendo que su estancia en Cataluña les sea agradable y beneficiosa.

Debemos aislar por todos los medios de la lucha actual a la infancia, haciéndoles vivir un nuevo ambiente que los prepare y eduque para vivir una vida más humana y más justa que la actual. “Los niños de hoy son los hombres de mañana”, por ellos luchamos; ayudar a la infancia es ayudar a la revolución, ayudar a los hijos de los caídos y de los que luchan en el frente es el mayor de los deberes que pesa sobre nosotros y que nadie debe olvidar”.

Josep Alomà

“La tragedia de la infancia actual”, 17 de desembre de 1936

Diari de Tarragona (portaveu de la CNT-FAI)

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